Cinco reglas de precio, una calculadora

Cinco reglas de precio enredadas en una frase se convierten en una calculadora que un comercial abre en el móvil a mitad de llamada. Esan la publica en una dirección permanente y luego comprueba sus propias cuentas por código, en vez de fiarse de la página que acaba de escribir. Cuando las reglas cambian de tramos planos a marginales, reabre ese mismo fichero, reescribe el modelo y el diseño, y republica en el mismo enlace.

Esan